El informe, nacido de la campaña Ver para Aprender, que realizaba screenings visuales masivos a niños de entre 6 y 12 años, analiza cómo ha variado el estado de la visión de los menores desde 2016. La intención del mismo es ver si el nivel de concienciación y sensibilización de las familias es mayor, así como si los menores cuentan con una mejor visión que les permita enfrentar con éxito sus estudios de educación primaria.