El informe, realizado gracias a los datos ofrecidos en 2.000 revisiones visuales realizadas durante el periodo de desescalada en centros sanitarios de óptica, analiza si los cien días en los que el usuario estuvo en su domicilio han afectado a su salud visual. El estudio contempla variables como el uso intensivo de pantallas, la reducción de tiempo en exterior y los hábitos que todos los usuarios mantuvieron durante la cuarentena.