Datos destacados “Estudio de la Visión de los conductores en España”

captura4
Los conductores con mala visión tienen tres veces más accidentes que el resto de conductores
4 abril, 2017
Cuidate PLUS
¿Quieres que te vean? ¡Participa en un importante evento en Madrid!
18 abril, 2017
Mostrar todos

Datos destacados “Estudio de la Visión de los conductores en España”

Presentación del estudio “El estado de la salud visual de los conductores en España, 2017”

Los conductores con mala visión tienen tres veces más accidentes que el resto de conductores

  • Uno de cada cuatro conductores conduce con agudeza visual binocular inferior al límite exigido al conductor profesional (0,8) y puede ser debido a que no llevan la graduación actualizada. Lo normal es 1.

  • 7 millones (27,2%) de conductores tienen, al menos, una deficiencia visual que afecta a la conducción.

  • 000 españoles se ponen al volante con una agudeza inferior a lo obligado por la Ley (0,5).

Madrid. 4 de abril, 2017

Participantes en la presentación

Estas son tres de las conclusiones más relevantes presentadas hoy por la asociación de utilidad pública Visión y Vida en el Congreso de los Diputados. Su informe “El estado de la salud visual de los conductores en España, 2017”, realizado por la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa, Universitat Politècnica de Catalunya y financiado por la propia asociación con ayuda de sus sponsors, FEDAO y Correos Express, actualiza los datos de la primera edición del mismo, presentado en 2011, en el que se concluyó que cerca de 6 millones de conductores en España circulaban con problemas visuales y, de estos, 1 millón ni siquiera debería conducir.

Aurora Torrents, Vicedecana de la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa y directora del estudio destacó que este informe demuestra, por primera vez en España, que existe una relación directa entre mala visión y accidentalidad: aquellos conductores con mala visión (0,4 de agudeza visual, por debajo del mínimo legal) tienen tres veces más accidentes que el resto de conductores. A día de hoy, en nuestras carreteras hay 600.000 conductores que estarían circulando con una agudeza visual inferior a lo requerido por Ley, es decir, a 0,5.

Además, 6,5 millones de conductores se ponen al volante con una agudeza visual inferior a 0,8, que es la exigida al conductor profesional. La literatura científica establece que casi el 100% de la población hasta los 65 años debería alcanzar el 100% (Agudeza visual = 1) con la corrección adecuada.

A día de hoy, el 27,2% de los conductores –unos 7 millones- tienen, por lo menos, una deficiencia visual que afecta a la conducción. Si tenemos en cuenta que el 90% de la información que recibimos para la toma de decisiones es a través de los ojos y que, en carretera, tomamos unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido, un problema visual no resuelto puede poner en riesgo la vida del conductor.

Por todo ello, con los datos obtenidos de este informe, Visión y Vida reclama a las autoridades:

  • El refuerzo de las pruebas psicofísicas en los centros de reconocimiento, de manera que se realicen revisiones visuales completas a todos los examinados.
  • Exigencia de las mismas aptitudes psicofísicas a los examinados mayores de 65 años que a los jóvenes.

Cabe destacar que el 99,5 de los mayores de 75 que se sometieron a pruebas de renovación del carnet fueron considerados aptos, según la DGT. Suelen ser ellos y sus familias (64%) los que deciden dejar la conducción por no sentirse seguros. A día de hoy, están obligados a someterse a revisión cada 5 años, por lo que cualquier cambio en sus condiciones puede pasar desapercibido.

  • Refuerzo y promoción de protocolos estandarizados en las pruebas de deslumbramiento, sensibilidad al contraste y extensión del campo visual. Promoción de la obligatoriedad de realización de las pruebas de medición de agudeza visual de cerca, miopía nocturna y estereoagudeza para que siempre sean realizadas en los centros examinadores. Asimismo, establecimiento de unos requisitos mínimos para ser considerado apto en estos baremos.
  • Explicación y difusión de las consecuencias derivadas de una operación de cirugía refractiva. No siempre se informa correctamente al operado de cirugía. En muchas ocasiones, no saben que, tras la operación, perderán su licencia durante un mes. Tras ello, deberán volver a revisarse y será su oftalmólogo quien debe darles el alta. Desde entonces, la vigencia de su licencia solo es de un año de duración.
  • Refuerzo de los requisitos visuales a los conductores profesionales y a aquellos con visión límite (agudeza visual = 0,1).

Teniendo en cuenta que de noche la visión de la mayoría de los conductores se miopiza, en muchos casos aquellos con una visión límite no serían considerados aptos si fuesen revisados en simulaciones de conducción nocturna (escotópica).

En el año 2015 se modificó el Reglamento General de Conductores, debido a imposiciones europeas, estableciendo una norma mucho más laxa que la vigente en España, que permite, por ejemplo, que una persona sea considerada apta con 0,5 y 0,1 de agudeza visual en su mejor y peor ojo, cuando antes era 0,8 y 0,5 respectivamente. Asimismo, las revisiones obligatorias a los conductores mayores de 65 años deben realizarse cada 5 años y no cada dos, como marcaba la Ley. Finalmente, otro de los cambios más importantes es que tras una operación de cirugía refractiva, el conductor pierde su licencia de conducir por un periodo de un mes, en lugar de los 6 meses previos.

Por todo ello, y teniendo en cuenta que en muchas ocasiones es el propio conductor quien se impone límites o restricciones a la hora de conducir, Salvador Alsina cerró su participación en el acto reclamando a las autoridades su implicación y puesta en marcha de campañas de sensibilización y concienciación en materia de salud visual. Bajo el lema “Tu visión es tu vida y la de los tuyos”, la asociación desea hacer llegar información útil y eficaz al conductor, que le enseñe que, además de revisar el estado de sus neumáticos, es imprescindible que periódicamente examine el estado de su visión, para evitar accidentes derivados de una mala visión.

Por ejemplo, un conductor de más de 55 años necesita 8 veces más tiempo para recuperarse de un deslumbramiento que uno joven; o uno de 45, cuatro veces más luz que uno joven para poder distinguir el contenido de las señales. Por ello, que un conductor rechace utilizar sus gafas de sol (solo el 16% de los conductores las usan) o que lleve unas gafas con su graduación sin actualizar, pueden tener unas consecuencias trágicas.

El acto, abierto por D. Teófilo de Luis, Presidente de la Comisión de Seguridad Vial, de la mano de Dña, Irene Rivera, Portavoz de Ciudadanos en dicha Comisión, fue clausurado por Dña. Mónica Colás, Subdirectora General de Políticas Viales de la Dirección General de Tráfico, entidad que ha aprobado y dado soporte a este estudio.